Soy una persona emprendedora a quien le gustan los retos, organizada, ordenada y responsable.
Desde muy niña me ha gustado cocinar. Me sentaba en un banquito en la cocina a mirar cómo eran preparados los platos maravillosos que se hacían en mi casa, y así desarrollé también el gusto por la buena gastronomía. Mi paladar es mi mejor juez.
De muy joven tomé todos los cursos de cocina que pude: comida internacional, china, japonesa, peruana, etc. Cuanto curso daban, yo me apuntaba, y lo absorbía con facilidad porque cuando a uno le gusta algo lo aprende rápido. Luego investigaba recetas e intercambiaba con amigas las que me gustaban y las que me parecían las mejores de un mismo plato, las fui guardando. Así me fui haciendo de un tesoro de recetas deliciosas.
Cuando mis hijos crecían y yo no quería salir de casa y dejarlos, preparé postres para restaurantes como Los Condes de San Isidro, el Valentino y el St. Tropez, a los que diariamente surtía de diferentes manjares que creaba, inventaba o innovaba.
Hace ya veinte años tuve la oportunidad de viajar a Paris y pasar la experiencia de un curso en Le Cordon Bleu, que fue muy enriquecedor y de donde regresé con todos los implementos para cocinar que te hacen las cosas mas fáciles, además de tener la oportunidad de ver a los maestros de la cocina francesa en vivo y en directo, y así seguí este camino.
En febrero una amiga me pidió que preparara cakes para el día de los enamorados y regresé a la cocina como jugando. A mí me relaja mucho cocinar y me nace la creatividad para inventar diferentes maneras de preparar las cosas, y las que me gustan más, las capturo.
Me fue muy bien en esa aventura de los cakes de corazones para el día de los enamorados, así que decidimos juntarnos y empezar este negocio juntas. En el camino, ella decidió seguir con lo suyo, y yo, sin darme cuenta, ya tenía una responsabilidad. Dar lo mejor de mí para complacer a mis clientes, con los que además me gusta cultivar una amistad.
Soy muy exigente conmigo misma y me gusta que las cosas estén muy ricas y muy bien presentadas, así que, cuando me encargan algo, lo asumo con responsabilidad y como si fuera hecho para la ocasión más importante de mi propia casa, y uso productos de primera calidad, sin escatimar, con tal que quede delicioso y bien decorado. Lo hago porque me da placer y con mucho amor.
Creo que eso se siente, porque en corto tiempo estoy atendiendo a muchas personas con tanto cariño como si fueran mis amigos de toda la vida, y con la responsabilidad de que lo que se prepare de Bakery at Home sea como si ustedes lo hubieran preparado en sus casas, con los mejores ingredientes y con mucha, mucha dedicación.
Etty.

